La Ley 16/2013, del 29 de Octubre del 2013, crea en su artículo 5 el Impuesto sobre los gases Fluorados de Efecto Invernadero, estableciendo determinadas medidas en fiscalidad medioambiental y adopta otras medidas tributarias y financieras.

Según R.D. 1042/2013 de 27 de Diciembre del 2013, se aprueba el Impuesto sobre los Gases Fluorados de Efecto Invernadero. Es un tributo de naturaleza indirecta que recae sobre el consumo de aquellos productos comprendidos en su ámbito y grava, en fase única, el consumo de estos productos atendiendo al potencial de calentamiento atmosférico.

El objetivo principal del reglamento es contener, prevenir y reducir las emisiones de Gases fluorados cubiertos por el Protocolo de Kioto, los cuales tienen un potencial de calentamiento elevado, muy por encima del de otros Gases Fluorados. Para alcanzar este objetivo, el reglamento desarrolla temas como la contención, el uso, la recuperación y la destrucción de los Gases fluorados, incluyendo el control de fugas, el etiquetado y la eliminación de productos y aparatos que los contengan, la comunicación de datos relativos a estos gases, el control de uso y la comercialización de productos y aparatos, así como la formación y certificación del personal y de las empresas que se dedican a una serie de actividades.

Cómo nos va a afectar

La aplicación del impuesto va a ser progresiva de forma que en 2014 se tributará un 33%, en 2015 un 66% y ya en 2016, el 100%.

Para el cálculo del impuesto, tenemos que tener en cuenta los siguientes conceptos:

  • · La base imponible: es el peso del gas expresado en kg.
  • · El tipo impositivo de cada gas, que se obtiene de aplicar el coeficiente de

0,020 sobre el Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA) del gas fluorado en cuestión, con un máximo de 100 € por kg. En el caso de gases regenerados y reciclados, se aplicará un coeficiente menor, de 0,85 sobre el PCA.

Según R.D. 1042/2013 de 27 de Diciembre del 2013, se aprueba el Impuesto sobre los Gases Fluorados de Efecto Invernadero. Es un tributo de naturaleza indirecta que recae sobre el consumo de aquellos productos comprendidos en su ámbito y grava, en fase única, el consumo de estos productos atendiendo al potencial de calentamiento atmosférico.

El objetivo principal del reglamento es contener, prevenir y reducir las emisiones de Gases fluorados cubiertos por el Protocolo de Kioto, los cuales tienen un potencial de calentamiento elevado, muy por encima del de otros Gases Fluorados. Para alcanzar este objetivo, el reglamento desarrolla temas como la contención, el uso, la recuperación y la destrucción de los Gases fluorados, incluyendo el control de fugas, el etiquetado y la eliminación de productos y aparatos que los contengan, la comunicación de datos relativos a estos gases, el control de uso y la comercialización de productos y aparatos, así como la formación y certificación del personal y de las empresas que se dedican a una serie de actividades.

Cómo nos va a afectar

La aplicación del impuesto va a ser progresiva de forma que en 2014 se tributará un 33%, en 2015 un 66% y ya en 2016, el 100%.

Para el cálculo del impuesto, tenemos que tener en cuenta los siguientes conceptos:

  • · La base imponible: es el peso del gas expresado en kg.
  • · El tipo impositivo de cada gas, que se obtiene de aplicar el coeficiente de

0,020 sobre el Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA) del gas fluorado en cuestión, con un máximo de 100 € por kg. En el caso de gases regenerados y reciclados, se aplicará un coeficiente menor, de 0,85 sobre el PCA.